Señales de Innovación y Tradición

Cuarto Error al Innovar: inmovilismo debido al éxito

Uno de los errores más frecuentes se comete a raíz del éxito de las empresas.

Estas repiten la misma fórmula que les ha funcionado en otras ocasiones. Se relajan y confían en la posición adquirida, en su marca o reputación.  Sin embargo, lo que le llevó al éxito en una época, no necesariamente seguirá funcionando en otra.

 

El mercado actual es muy cambiante, el consumidor más exigente y con poca fidelidad. Por lo tanto, para continuar con los éxitos hay que renovar y crear productos y servicios que satisfagan las necesidades de un mercado cada vez más competitivo.

 

El inmovilismo es un error que puede ser tanto causa como consecuencia de los tres errores comentados en post anteriores:

 

  1. Enfoque excesivo en la parte financiera.
  2. No renovar la cultura corporativa.
  3. Crear productos desde su perspectiva.

 

Esta inactividad ocurre frecuentemente en empresas líderes o con posiciones importantes de mercado, aunque también se da en otras organizaciones. La razón es que no tienen la urgencia de hacer grandes inversiones en innovaciones disruptivas. Ellas compensan su necesidad de crecimiento con acciones como expansión geográfica, estrategias de precios y extensiones de marca, entre otras.

 

Mark Dziersk en su artículo para McKinsey & Company, de Septiembre de 2018 “From lab to leader: How consumer companies can drive growth at scale with disruptive innovation” comenta que

 

Esto significó que la mayoría de las innovaciones fueron en gran medida movimientos incrementales con el ocasional éxito disruptivo de una sola vez. Este enfoque lento y constante funcionó porque las empresas de bienes de consumo envasados no necesitaban realmente una innovación disruptiva para crecer (…) Como resultado, la mayoría de los sistemas diseñados para administrar estas innovaciones fueron optimizados para iniciativas bastante predecibles y de baja volatilidad. Destacaron la confiabilidad y la gestión de riesgos.

 

Revisando esta postura nos preguntamos ¿por qué ocurre esto? La respuesta es sencilla, porque existen factores inherentes a la naturaleza humana y de las empresas que pueden crear inmovilismo.

 

Semáforo en verde para peatón y rojo para coches

 

Cuando ser líder se traduce en pasividad

Un factor determinante para la inactividad es que el líder teme al cambio y tiende a proteger la fuente de ingresos que siempre le ha dado resultados. Si el negocio va bien, se quedan ahí porque les ha dado éxito, pero eso tiene también sus consecuencias.

 

Ese mismo éxito llevó al pensamiento calcificado a medida que las compañías construían grandes marcas y vertían recursos para respaldarlas y protegerlas. En los últimos años, mientras intentaban responder a los nuevos participantes y las cambiantes necesidades de los consumidores, las empresas de bienes de consumo envasados descubrieron que sus sistemas de innovación tendían a reprimir y detener los esfuerzos más disruptivos. (From lab to leader: How consumer companies can drive growth at scale with disruptive innovation”, McKinsey & Company, Septiembre 2018)

 

Para terminar, existen muchos factores que llevan a no hacer los esfuerzos suficientes en innovación. Tampoco en invertir lo necesario para crear procesos de innovación eficientes y generar productos o servicios disruptivos.  Todos estos factores están relacionados con la posición del líder. Entre ellos están subestimar la competencia, quedarse en éxitos pasados, ser muy optimistas o no detectar nuevas demandas de clientes.