Reinventarme ¿Por qué?

Si no cambias, el mundo lo hará por ti. Esta frase resume los tiempos en los que vivimos,

ya que es imposible hacer lo mismo toda tu vida.

 

Durante ella habrá varias veces que tendrás que reinventarte, cambiar, aprender nuevas habilidades y modificar tu forma de pensar.  Lo importante es entender las causas que nos llevarán a ello y prepararnos para que la transición sea suave y progresiva.

 

Muchas veces nuestro entorno nos está pidiendo a gritos que nos reinventemos, pero no comprendemos la necesidad de hacerlo. Estamos bien, nuestro esfuerzo es reconocido o simplemente ya conocemos nuestro trabajo y estamos cómodos. Entonces ¿Por qué complicarnos? Porque estamos en un mundo que cambia rápidamente y no importa la edad que tengas o tu nivel de estudios, las cosas también pueden cambiar para ti. Lo mejor es entender las razones y preparase para ello.

 

Lo que todos intuimos, pero no prevemos

A nivel laboral, esta necesidad de actualización o reinvención se observa más fácilmente que a nivel personal. Por diferentes circunstancias nos encontramos buscando un nuevo trabajo, cambiando de carrera o emprendiendo. Estas situaciones nos crean una necesidad intrínseca de hacer ciertos cambios, de adquirir nuevas habilidades, y mejorar nuestros conocimientos.

 

En el pasado esta adaptación a los cambios se hacía con menos frecuencia, pero actualmente la dinámica de renovación debe ser continua. Esto se debe mayoritariamente a la globalización y los avances tecnológicos. Es como los smartphones, que están constantemente sacando nuevas actualizaciones de sus modelos y sistemas operativos.

 

En un estudio global realizado por DELOITTE “2018 Global Human Capital Trends”, se explica que se está produciendo un cambio fundamental. A medida que las tecnologías avanzan rápidamente y los nuevos modelos de negocios impulsan a las organizaciones a rediseñarse, los líderes también luchan por crear nuevos modelos de carrera y desarrollar nuevas habilidades en toda la fuerza laboral.  Los resultados del estudio indican que

 

“construir la carrera del siglo XXI” surgió como la tercera tendencia más importante; el 47% de los encuestados la describieron como muy importante. Sin embargo, sólo el 9% de los encuestados están muy preparados para abordar esta tendencia.

 

Y nos preguntamos:

¿Qué es una carrera en el siglo XXI? – ellos lo definen como – una serie de experiencias de desarrollo, cada una de las cuales ofrece a una persona la oportunidad de adquirir nuevas habilidades, perspectivas y criterio.  

 

Todos sabemos que tenemos que prepararnos para un cambio futuro, pero es importante que realmente lo interioricemos y lo hagamos parte de nuestro plan de vida.

 

En otro estudio diferente realizado por IPSOS para el evento Revolution@Work: Fears and Expectations en noviembre del 2017, la mayoría de los empleados encuestados contestaron que creían que se avecinaba una revolución en el lugar de trabajo, que cambiará las condiciones en las que trabajamos.

 

-Más de tres de cada cuatro encuestados esperan que los cambios que se están dando en el lugar de trabajo tengan un impacto significativo.

-80% cree que trabajaremos de manera diferente en 10 años.

-61% cree que tener múltiples trabajos simultáneamente se convertirá en el estándar. (Leer más sobre este estudio)

 

De acuerdo a este estudio, los empleados no anticipan ajustes menores impulsados por la tecnología, sino que prevén cambios masivos que afectan a la mayoría de los sectores en todos los países.

 

Como estos estudios y muchos otros indican, la mayoría de nosotros espera una transformación en la forma de trabajar. Entonces, si esto es lo que pensamos ¿por qué no empezar a tomar medidas para anticiparnos a ellos?

 

No nos damos cuenta o creemos que estamos preparados

En muchas ocasiones, nuestras vidas están tan inmersas en nuestra cotidianidad que perdemos el sentido de lo que pasa a nuestro alrededor. La rutina se convierte en nuestro mayor enemigo, porque nos automatiza, mata nuestra creatividad y nuestra capacidad de divisar los cambios.

 

Es cierto que muchas veces las rutinas han servido para hacer más eficiente nuestro trabajo y en realidad son positivas, pero sin dominar nuestro día a día.  Por ello, hay que encontrar un balance entre el automatismo y la improvisación. Además de ver desde todos los ángulos la finalidad de nuestro trabajo y sus posibilidades en el futuro.

 

Otras veces sabemos que las cosas van a cambiar, pero creemos que lo que hacemos sólo requerirá de pequeñas actualizaciones y que las estamos haciendo.  Asegúrate que lo estés mirando de la forma correcta y que estés haciendo los cambios adecuados.  Puede que tu trabajo no sufra muchas modificaciones, pero no significa que tendrá la misma importancia en un futuro.

 

Debemos estar atentos a las señales que nos dicen que tenemos que cambiar, reinventarnos o actualizarnos. No son tiempos para ser reactivos sino proactivos. Así que busca tus propias oportunidades y no le tengas miedo al cambio.

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