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¿Por qué nos Cuesta tanto Cambiar? Modifica tu enfoque

Hombre con martillo para eliminar las barreras al cambio
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Tabla de Contenidos

A veces nos preguntamos: ¿qué pasa que me siguen pasando las cosas una y otra vez? o ¿por qué no logro conseguir lo que quiero? Muchas veces nuestras respuestas son: “es que es muy complicado”, “es que la situación no lo permite” y así infinidad de razones. Esto es lo que llamamos barreras al cambio.

Esas frases las repetimos una y otra vez.  Sin embargo, muchas de las barreras que encontramos cuando queremos lograr algo son causadas por nosotros mismos.  A menudo dejamos que nuestros temores, inseguridades y prejuicios interfieran con nuestros objetivos y estamos constantemente auto-saboteando nuestras oportunidades.

Como dijo Albert Einstein:

«El mundo que hemos creado es producto de nuestro pensamiento; no puede ser cambiado sin cambiar nuestro pensar».

Es decir, somos lo que pensamos. Cuando creemos que no podemos lograr algo estamos reforzando esa creencia. Al hacerlo, dejamos de dar los pasos necesarios para conseguir algo que requiere esfuerzo y transformación de nuestra parte.

Lo primero que debemos hacer es creer en nosotros mismos, nuestras fortalezas y en lo que podemos alcanzar. No es un trabajo fácil. Requiere una lucha permanente por superar nuestras dudas, reflexión y análisis continuo de nuestras inseguridades, para después transformarlos en oportunidades. Durante este análisis, es importante recordar logros pasados y utilizarlos para reforzar nuestra seguridad. Si antes lo hicimos ¿por qué no ahora?

Las barreras al cambio

En un artículo de la Revista Harvard Business Review  Overcome the Eight Barriers to Confidence de Rosabeth Moss Kanter, se explica que existen 8 barreras que afectan la confianza en nosotros mismos, en nuestros proyectos o empresa. Estos pueden ser un freno importante para lograr nuestros objetivos y para reinventarnos.

  1. Supuestos autodestructivos
  2. Establecer objetivos demasiado grandes
  3. Declarar la victoria demasiado pronto
  4. Hacer todo uno mismo
  5. Culpar a los demás de nuestros fallos
  6. Estar a la defensiva
  7. No anticipar los reveses
  8. Exceso de seguridad

Basándome en las 8 barreras de Moss, propongo intentar trabajar estos puntos para avanzar en el cambio que queremos:

Supuestos autodestructivos

Los supuestos autodestructivos consisten en que, si piensas que no puedes hacer algo, no podrás. Al seguir este tipo de pensamientos perdemos la motivación y dejamos de dar los pasos necesarios para lograr nuestros propósitos.

Racionaliza tus miedos, llévalos a la superficie y pregúntate: ¿por qué no puedo?, ¿no tengo capacidad para ello?

Establecer objetivos demasiado grandes

Tampoco podemos sobreestimar nuestras capacidades y recursos. De ahí, la segunda barrera que comenta Moss. Esta aparece al establecer objetivos demasiado grandes o distantes que sólo erosionan nuestra confianza en lo que podemos lograr. Antes de establecer una meta, primero debemos asegurarnos que sea realista ¿Cuánto tiempo necesito para lograrlo?, ¿cómo consigo los recursos?

Para establecer un objetivo alcanzable es mejor dividirlo en pequeñas metas. Así tendremos un plan de acción que nos guiará en el proceso y a medida que vayamos cumpliendo etapas, estaremos más motivados para seguir.

Declarar la victoria demasiado pronto

Una vez inmersos en el proceso, debemos cuidarnos de declarar la victoria demasiado pronto sin haber logrado el objetivo final. Ganar una batalla no significa ganar una guerra.  

Un cambio a medias nos es un cambio, es sólo una pequeña modificación que no siempre es duradera. Toda transformación necesita trabajo y esfuerzo constante, paso a paso y con el objetivo final siempre en mente. Pregúntate ¿Es esto lo que quería? ¿Es sostenible en el tiempo, así como esta?

Hacer todo uno mismo

Hay un momento en el proceso en el que nuestro esfuerzo individual no es suficiente.  En este punto, muchos intentan hacer todo por sí mismos. Esto es imposible, necesitamos el apoyo y soporte de los demás para lograr y creer en nuestros proyectos. 

Si contamos con la aceptación y ayuda de otras personas, el camino será más fácil. Sigue los pasos necesarios y cuando veas que tus recursos o capacidades están al límite, plantéate si debes buscar ayuda.

Culpar a los demás de nuestros fallos

En ocasiones y cuando las cosas no marchan bien, tendemos a culpar a los demás de nuestros fallos. La seguridad sólo se logra asumiendo nuestras responsabilidades y siguiendo adelante a pesar de los errores. Esto nos ayudará a superar problemas futuros con más calma y rapidez.

Es importante entender que eres humano, que te equivocas y no esconder tus errores culpando a otros. Los errores forman parte del éxito porque son parte del aprendizaje y te ayudan a construir cimientos más sólidos.

Estar a la defensiva

Muchas veces construimos muros a nuestro alrededor y buscamos enemigos inexistentes. Por ello, estar a la defensiva es una barrera que nos impide continuar con éxito.

No debemos defendernos antes de ser atacados, ni disculparnos por ser quien somos. Más bien debemos estar orgullosos de hasta donde hemos llegado.

No anticipar los reveses

Si cometemos el error de no anticipar los reveses podemos retroceder mucho. Es importante ser realistas, saber que se pueden presentar problemas y pensar en alternativas para solucionarlos.  Así ganaremos confianza en nuestras decisiones, porque hemos tomado en cuenta todos los resultados posibles.

Exceso de seguridad

El exceso de seguridad está estrechamente relacionado con lo anterior y es opuesto a los supuestos autodestructivos.  Creer que nada saldrá mal nos conduce a la autocomplacencia y a la arrogancia, nos enceguece y cometemos errores por no ver los problemas que se pueden presentar.

Cambia tu Enfoque

Para lograr un cambio, podríamos comenzar por nuestro propio enfoque. Es importante modificar la forma en que miramos nuestra necesidad de cambiar. 

Los seres humanos tienden a comprometerse más en obtener resultados cuando escogen por sí mismos, cuando la elección es suya y fue tomada libremente. Entonces ¿Por qué no cambiamos el enfoque?

No nos enfoquemos en lo que nos falta y en la razón del cambio. Identifiquémonos con lo que ganamos al hacerlo. De esta manera tendrás más pasión y te esforzarás más en cambiar.

En nuestro artículo «Claves para saber cuándo debemos reinventarnos» te explicamos cómo puedes saber que es hora de hacer un cambio.

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