Bombillas apagadas y una encendida con sal cayéndole encima

Creatividad: la Sal de la Innovación

Las innovaciones exitosas de las empresas son el resultado de una cultura integrada y una disciplina que impulsa la creatividad desde muchos niveles del negocio.

 

La creatividad es un ingrediente fundamental en todo proceso de innovación. Sin embargo, una idea innovadora y disruptiva no es el producto de un grupo de empleados que eligen conceptos creativos al azar. Tampoco es el resultado de ser los primeros en lanzar una idea original.

 

Muchas empresas tienden a confundir los procesos creativos con aplicar técnicas desordenadas para producir ideas en grupo. No tienen ningún tipo de restricción o procedimiento. Es por ello que cometen errores y lanzan al mercado innovaciones que terminan por fracasar.

 

Adam Grant en una conferencia para Ted Talks: The Surprising Habits of Original Thinkers, comenta un estudio con más de 50 categorías de productos. En él se comparan las organizaciones que dieron el primer paso y crearon el mercado (First Movers), con los que introdujeron algo diferente o mejoras a lo ya existente (Improvers).

La tasa de fracaso de los First movers es del 47%, mientras que de los Improvers es el 8%.

Es decir, ser creativos y salir primero al mercado no es suficiente. Necesitas un proceso que garantice que las ideas más creativas tengan éxito y agreguen valor al cliente.

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En nuestro artículo “Los Fallos que Cometen las Empresas al Intentar Innovar” se explica las principales razones que llevan a las empresas a estos fracasos (Leer este artículo).

Las Bases Para Generar Ideas Creativas

Hay varios requisitos que deben estar presentes en la generación de ideas creativas. Estos sirven de palanca para que las ideas se conviertan en grandes innovaciones.  Para ello es necesario:

  • Una buena base de conocimiento
  • Curiosidad constante
  • Compromiso con altos estándares de rendimiento
  • Permitir y permitirse dudar de todo
  • Dejar de lado las percepciones que pueden limitar el razonamiento
  • La búsqueda de problemas subyacentes o más allá del evidente
  • Experimentación al máximo
  • Escucha activa y crítica constructiva
  • Libertad, pero con responsabilidad

A partir de estas premisas, podemos encontrar una serie de métodos que ayudan a las organizaciones a desarrollar procesos creativos para innovar. 

 

Estos métodos por si solos no conseguirán nada si las organizaciones no adaptan su estructura y cultura corporativa al proceso de innovación.

 

Sin embargo, integrados en una estructura bien concebida se pueden generar ideas, filtrar y seleccionar las mejores soluciones a los problemas planteados.

Bombillas con cables y requisitos para creatividad

Adicionalmente, algunas organizaciones utilizan sistemas de gestión de innovación como el Design Thinking. Los mismos incluyen métodos creativos que ayudan a generar ideas o resolver problemas como:

 

⇒ El Brainstorming o lluvia de ideas

⇒ Seis Sombreros para Pensar (asociado al pensamiento lateral)

⇒ La Sinéctica

⇒ La Sinapsis

⇒ Lista de atributos

⇒ El Análisis Morfológico

⇒ El Grupo Nominal

⇒ El Método Delphos (Delphi)

 

En el artículo “Brainstorming y Seis Sombreros: Creatividad para Innovar se explica detalladamente algunas de estas metodologías.

Capacidades Creativas Claves en una Organización Innovadora

Todas las empresas deben estar preparadas para aplicar procesos de innovación y métodos creativos eficientemente. Para ello, deben integrar en su ADN ciertas capacidades imprescindibles para la innovación.

 

Linda Hill – profesora en Harvard Business School – explicó enHow to manage for collective creativityde Ted Talks, que existen tres capacidades importantes en las organizaciones innovadoras: la abrasión creativa, la agilidad creativa y la resolución creativa.

La abrasión creativa consiste en poder crear un mercado de ideas a través del debate y el discurso. A diferencia de muchas técnicas, aquí no se suspende o aplaza el juicio de las ideas, sino se amplifican las diferencias por medio de discusiones constructivas. Se aprende a escuchar, a preguntar y a defender los puntos de vista para crear más alternativas.

Mientras que la agilidad creativa se adentra en la experimentación.  Consiste en poder probar y refinar una cartera de ideas a través de una búsqueda rápida, reflexión y ajuste. Hay que realizar una serie de experimentos y no pilotos, porque de los experimentos aprendes, incluso de los errores. De eso se trata: de descubrir.

En la resolución creativa se busca tomar decisiones incorporando incluso ideas opuestas. De esta manera, las ideas se reconfiguran en nuevas combinaciones para producir una solución que sea nueva y útil. Aquí ningún grupo o individuo domina, ni las soluciones benefician a ningún grupo determinado.

Para que la empresa pueda integrar estas capacidades se necesita el compromiso de todos. Los empleados deben saber resolver problemas en colaboración, aprender basándose en el descubrimiento y comprometerse a tomar de decisiones integradas.

 

Es decir, si la organización integra las capacidades creativas y los requisitos claves para generar ideas, la aplicación de cualquier método creativo será más sencilla. Ya estarán colocadas las bases necesarias para empezar un buen proceso de innovación, basado en su ingrediente clave: la creatividad.

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